Jueves que reluce más que el sol

En Priego es primavera, finales de un mes de mayo atípico, llegó un calor casi efímero, un cielo azul, el sol que brilló, las blancas calles estrechas de cal, rincón inconfundible para el amor, para entrelazar las manos, para robar un beso, el color se desparramó por las fachadas inmaculadas, en los patios preñados de luz, gitanillas, siempre gitanillas y geranios, todo se vistió de nuevo, de fiesta, la custodia argéntea a hombros de sus costaleros recorrió las angostas calles y llegó al paseíllo, una cruz de plata antigua presidiendo un altar jubilar, Jesús siempre presente, el Rey de toda la ciudad y este año aún con más brío, con más fuerza, 425 años. El cardenal rezó las preces oportunas, bailaron los soleanos seises y con triunfales sones regresó por angostas calles la custodia esta vez a San Francisco donde Jesús presidiendo su retablo de mayo esperaba la llegada de su cuerpo vivo. Fue una hermosa mañana de mayo, una hermosa mañana de un jueves que brilló más que el propio sol, en la ciudad más hermosa de la subbética cordobesa, Priego de Córdoba.

A Marta Siles y Nicolás Jiménez.

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Tú lo dices, Soy Rey

y Pilato le preguntó:

_¿Acaso tú eres Rey?

a lo que él respondió:

-Tú lo dices, soy rey.

Pero sí, su reino sí es de este mundo, de este mundo y del otro. Su reino empieza en una de las ciudades más hermosas de Andalucía para no tener fin. Su reino empieza en un camarín en San Francisco y se extiende por un dédalo de callejas, calles, plazas, fuentes para no tener fin. Su reinado tiene dos momentos en el año donde su pueblo le rinde pleitesia y se postra a sus plantas, uno donde lucha por ser sus hombros y otro donde con total majestad recibe en audiencia desde su dorado trono con cuatro faroles con las calores de mayo a todo un pueblo postrado. Su reino sí es de este mundo y, ahora, se desparrama por uno de los balcones más bellos de Europa cual calle de la Amargura y se proyecta en la cal blanca de la Asunción, allí aguardará a volver a su franciscano templo cuando, de nuevo, su gente lo aclame con vivas al que es Rey, porque, su reino sí es de este mundo y del otro, su reino empieza en Priego para no tener fin.

 

 

 

Cristo de los Parrillas.

Un vía crucis para ganar el jubileo en San Francisco ante la imagen de Jesús Nazareno, el Nazarano más humano y divino de toda la provincia de Córdoba, 425 años de hermandad y para ganar en piadoso vía crucis este jubileo una joya que día a día recibe a los fieles en la Parroquia de la Asunción, el popularmente llamado Cristo de los Parrillas. Un recorrido digno de enmarcar en una ciudad que cautiva y enamora; una a una se fueron desgranando las catorce estaciones del vía crucis por las calles de la villa, el adarve, el paseo de Colombia hasta entrar por la santa puerta de San Francisco y llegar hasta las plantas del Rey de Priego.

425 años. La Luz de un pueblo. Jesús Nazareno.

Sin lugar a dudas cuando uno llega a una hermosa e histórica villa como Alcaudete con su imponente castillo, su parroquia de San Pedro en las proximidades del castillo que se divisan varios kilómetros antes de llegar a la localidad pues espera encontrarse con algo personal y de hecho así es.

La imagen de Jesús Nazareno, que se nos muestra caído y apoyado sobre una roca, he aquí la primera nota de personalidad, es vestido con una magnífica túnica de cola bordada de unas considerables dimensiones que hacen que su paso procesional carezca de candelabros traseros para dar espacio y lugar a dicha maravillosa túnica.

425 años se cumplen y en las vísperas de la Transfiguración, en la festividad de la Virgen de las Nieves la imagen del Nazareno Caído, Señor de Alcaudete, se trasladó se forma extraordinaria a la ermita de la Virgen de la Fuensanta, patrona de la localidad jiennense desde la cual regresará el próximo día 15 de agosto tras los actos que compartirá junto a la patrona en la tradiconal velada.