El Ara Sagrada

El Ara Sagrada bajó del cielo y se nos mostró alba aún en la oscura madrugada, con Ella vino el día, entró el sol a besarla a través de la puerta porque no pudo permitir que el primer beso fuera terrenal y, así, se desgranaron los besos en su manos un segundo domingo de mayo.

 

Pensamientos

Entregarse a los pensamientos postreros, fiel reflejo de las preocupaciones de nuestro día a día, nuestros agobios, nuestras penas, la salud de los nuestros, nuestro trabajo, nuestra vida, nuestros amores, nuestros desamores, nuestros hermanos, nuestros hijos, nuestras relaciones, nuestras metas, nuestros propósitos, nuestra buena ventura, nuestra mala suerte, nuestra cruz, nuestra gloria… todo volcado en la figura del Pensador que con Humildad en la oscuridad parece que se apaga pero es aún faro, aún cabizbajo, vencido y rendido sigue siendo el Pensador que soporta en su espalda el peso de nuestras fatigas. Todo parece terminar, parece terminar, pero continúa incluso más allá de la Cruz.