12 imágenes para una proclamación.

Hace unos meses muchos creían que este momento no iba a llegar o, tal vez, se antojaba muy complicado y a nadie ha sido ajeno el hecho preocupante de la ausencia de candidatas para ser proclamadas Aracelitana y damas de honor en estas fiestas que nos ocupan.

En fin, no seré yo quien entre a valorar las dificultades que entrañan cada año el hecho de formar una corte aracelitana lo suficientemente representativa en número porque es algo que desconozco y que a mí, personalmente, no me toca entrar a valorar aunque si es cierto que hay personas tanto a favor de esta tradición que se iniciara, si no ando errado, allá por 1948, glorioso año de la Coronación Canónica de la Patrona de Lucena, y que ha seguido perdurando en el tiempo hasta las fechas actuales y gente en contra porque ven en ello una tradición obsoleta y que no se ciñe al papel actual que ocupa la mujer en la sociedad. En fin, yo a este parecer, sólo puedo decir que una tradición que no pretende ofender ninguna sensibilidad  y en la cual las mujeres que forman parte de ella lo hacen libre y voluntariamente y con una ilusión enorme nada de malo puede tener pero, a fin de cuentas, ni soy un defensor a ultranza de una costumbre que data de mediados del siglo XX ni tampoco un detractor pero sí es cierto que unas fiestas aracelitanas tal y como hoy las concebimos sin una corte de damas de honor y una aracelitana mayor serían, cuanto menos, extrañas y con gran parte de su esencia guardada en un cajón.

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