XXV años encontrándose con Lucena

Fue en 1992 cuando en la Parroquia de Santo Domingo daba esta hermandad, ya indispensable y con un peso considerable en la Semana Santa lucentina, sus primeros pasos. Una hermandad que apostó fuerte cuando se trasladó a la capilla del convento de las RR.MM Filipenses evitando así, quién sabe, que esta coqueta capilla fuera presa de la piqueta que tanto daño hizo a Lucena entre los setenta y los ochenta.

En 1996 llegaba el gran regalo y el gran anhelo para su Hermandad y no menos aún para Lucena entera, se bendecía la imagen por la que tanto suspira su Hermandad, el Señor de la Bondad y con la que este que escribe se siente tan unido, no hace falta que vuelva a explicar los motivos y, desde su llegada, un vínculo especial nos une a ambos. En 1997 llegaba la dulce imagen de la Virgen del Divino Consuelo acompañada con San Juan y tampoco tardó en prender en los corazones de sus hermanos y del pueblo. Hoy en día la Semana Santa lucentina no se entendería sin un Domingo de Ramos con la Hermandad de Nazarenos del Sagrado Encuentro bendiciendo sus calles y en tan corta trayectoria de tiempo se ha ganado un puesto indispensable en la nómina de la Semana Santa de la ciudad, siendo una hermandad viva, joven y madura a la vez, creciente, haciendo las cosas de una manera seria, mejorando día a día, año a año y enamorando a cada vez más gente pero eso lo tiene muy fácil esta Hermandad porque sólo hay que mirar a los ojos de Jesús de la Bondad y el dulce llanto de la Virgen del Divino Consuelo para querer quedarse siempre en el brillo de sus miradas.

25 años después, la Hermandad, vuelve a sus orígenes aunque sólo sea durante una semana y aquí una pequeña galería en blanco y negro del solemne traslado de la IV estación del vía crucis desde su sede canónica hasta la parroquia dominica.

Anuncios