Tricentenaria Aurora

Ha tenido que pasar un año y ahora traigo esta galería de mi Niña Aurora, para mí siempre será mi Niña, mi debilidad entre todas las debilidades, mi Aurora.

Contaste trescientos años de historia, la parroquia abrió sus puertas de par en par para Ti, tu feligresía y tus cofradías hermanas también estuvieron presentes, San José con su Niño a tus pies, el caoba trono del Huerto para tu mayor majestad pero Tú siempre con tu carita nacarada de Niña. No hizo falta una corona que nos dijera que eres reina coronada de estrellas brillantes, ya lo eres, no hizo falta rubricarlo. Trescientos sencillos años, sin grandes derroches, lo justo y necesario, sencillo y elegante. Trescientos años de Aurora, de rosarios al alba, de campanilleros, de coplas antiguas, de flores como ráfaga, de calles que se engalanan, de bengalas que dan luz a tu alegría, de calle Juana de Teba, de calle Pajarillas. Tricentenaria Aurora, la eterna Niña de la cara bonita, la que es más pura que el Sol, la que consigo trae la luz.

Aurora…

Anuncios

Mater Pauperum

Mater Pauperum, la Madre de los Podres, Santa Teresa de Calcuta.

Estremecedora imagen, sobrecogedora, cargada de realismo y misticismo a la vez. Una obra que transmite serenidad y a la vez impacta al fiel que la contempla, sobrecogiendo sobremanera su expresión. Todo cuidado al máximo detalle por mi amigo y ya consagrado imaginero Francisco Javier López del Espino, un auténtico tesoro que conserva Lucena en sus manos, en sus gubias, en su arte, en su inconformismo, siempre aprendiendo, siempre mejorando, nunca relajándose.

Enhorabuena Javi, porque para sus amigos el maestro es Javi, y ojalá quieras siempre que mi objetivo capte la luz de tu obra. Gracias.

 

Carmen a 50mm

Atípica noche de julio, la Virgen del Carmen salía al compás carmelita de Lucena sin calores estivales. Bajo humilde palio, con niño la que es sin niño pero cubriendo bajo su capa a su amplia feligresía. Reina de la Barrera, de las Huertas del Carmen, de la Calle Rute, huérfana de Ella.

Cuadrilla joven, túnicas de santeros, pantalones de medio ancho, botas, horquillas, “almohaillas”, horquillos, santería, escapularios carmelitas.

Mantillas blancas, Ballesteros arriba, las fiestas de la Barrera, sábado del Carmen en Lucena tras una focal de 50mm.

Esencia (Semana Santa de Lucena)

Esencia:
Conjunto de características permanentes e invariables que determinan a un ser o una cosa y sin las cuales no sería lo que es.
La definición está más que clara, eso es lo que es la Semana Santa de Lucena… Esencia pura en sí misma y esta, su galería.

Miserere mei Deus

Cinco días para redimir nuestras faltas, quinario en San Pedro Mártir. Los ritos se repiten antes del domingo de Perdón y bendición. Miserere mei Deus tras cada misa, olor de los pebeteros, la cruz de plata y la túnica de los racimos. Todo está dispuesto, la espera va terminando, Lucena ya te está esperando.

 

Bienaventurados los humildes

…Porque de ellos es el reino de Dios. Y así Cristo, Humilde, espera martirio de Cruz cuando no mucho tiempo antes de esperar recibir muerte y muerte de cruz, en una muestra de humildad y sencillez extrema se ciñió una toalla en su cintura para lavar los pies a sus discípulos y así se nos muestra en la calle del Agua, de ese agua cristalina y pura que llena su jofaina, hasta la huerta del Carmen donde pensativo queda presto a reicibir su martirio.

Portento

Yo mantengo la máxima aquella de: “de bien nacido es ser agradecido” y, en esta ocasión, más que nunca.

Francisco Javier López del Espino no es ya una promesa, es una realidad, una realidad palpable, el testigo de la actual escuela cordobesa de imaginería, currante incansable, estudioso, inconformista, alguien que a cada obra va un pasito a más y así siempre. Un día tuve la suerte de que me llamara para fotografiar una serie de bustos y, desde entonces, forjamos una amistad sincera entre ambos, diciéndonos las verdades a la cara, lo que nos gusta y lo que no de nuestras respectivas obras (jamás podré comparar lo que yo hago con lo que él hace) y, como es de bien nacido el ser agradecido, yo le agradezco el privilegio de poder haber hecho esta sesión al portento de San Jerónimo que a nadie dejará indiferente pero, conociendo al autor de la obra, sé que ya le estará dando vueltas al coco para mejorar, aún más si cabe, su próxima obra.

Portento…