El Ara Sagrada

El Ara Sagrada bajó del cielo y se nos mostró alba aún en la oscura madrugada, con Ella vino el día, entró el sol a besarla a través de la puerta porque no pudo permitir que el primer beso fuera terrenal y, así, se desgranaron los besos en su manos un segundo domingo de mayo.

 

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